Introducción

Las historias aquí presentes son elementos practicamente inútiles por sí mismos, pero muy valiosos como parte de un todo. Son un universo cerrado amplio como pocos, con sus heroes y sus villanos, con sus dioses y sus mortales. Son historias que no tratan de narrar ni lo mejor ni lo peor ni todo lo contrario, narran cosas, algunas épicas y otras cotidianas. Cosas que, como ya dije, toman su sentido e importancia en un todo.

Estos últimos meses la página ha tenido grandes demoras, y por lo pronto las seguirá teniendo. Aún así pueden considerar esto como una señal de que intentarémos mantener un minimo de decoro con respecto al ritmo.

Actualmente esto puede considerarse más que nada un proyecto personal. Puede culparse a una estructura que no admite colaboración agena, o a problemas de parte de un inexistente departamento encargado de publicitar. No importa. Todávía estámos dispuestos a aceptar las colaboraciones de quien desee darlas, y de seguro nos haría bastante felices recibir alguna.

sábado, septiembre 8

"Como el mounstro de Frankenstein matando al doctor Frankenstein"

Remontándonos a los ochenta podemos hallar sus primeras apariciones. Ídolo del pueblo, terror del sistema y producto de primera para los medios. Y, estemos de acuerdo con sus ideas o no, no podemos negar que fue parte de la historia de esta gran nación.

En su primer asesinato fue perfecto, sin huellas, sangre, cabellos, ni marca alguna. El segundo le inspiró confianza. Pero fue la tercera -¿Como olvidar ese momento? La histeria masiva en la estación de trenes, los chistes negros en todo programa de noticias- la que le dio la seguridad para continuar. Hacia la quinta comenzó a verlo como un arte. La sexta muerte le dio los tan recordados apodos de "el lobo marxista", "el perro revolucionario" y "el rojo carnívoro". La décima vez comenzó a ponerse confiado. Pero recién en su doceavo asesinato y posterior deglución de un funcionario del gobierno la policía halló pistas que llevarían a su arresto, días después de su treintavo ataque.

En su primer día en la cárcel lanzó grasa hirviendo a la cara de un presidiario que planeaba acuchillarlo por la espalda, este preso murió a los tres días debido a las infecciones por las quemaduras. Estando en confinamiento solitario mató a tres jefes de bandas diferentes y a sus guardaespaldas, que buscaban mayor reconocimiento. El recordado 18 de febrero, luego de matar a 13 presos que habían interrumpido el noticiero, escapó por la puerta frontal de la cárcel de máxima seguridad matando solamente a 5 guardias, ya que los demás le dejaron el camino libre.

Y hoy, después de casi 2 años de no oír nada del gran Kovacs, nosotros -canal 6 y sus repetidoras- tenemos al mismísimo rojo carnívoro frente a nuestras cámaras.

-Señor Kovacs, ¿Cuales son sus planes actuales?-

-Bueno, veamos. Primero pienso arrancarle los dedos del pié uno por uno, luego haré lo mismo con los de las manos y con las orejas. Voy a freír las partes que le quite y voy a forzar al camarógrafo a comerlas-

-Y… ¿Piensa terminar ahí?-

-Pero por supuesto que no. Con este taladro que tengo acá voy a perforar tu cabeza hasta licuar tu cerebro. Los restos líquidos de este se los voy a inyectara tu camarógrafo...-

-…dígame Ricardo si quiere-

-Ah, bueno, pienso inyectárselos a Ricardo en la carótida provocándole un paro cardíaco luego de que sienta como los trozos de cerebro viajan por todo su cuerpo hasta el corazón.-

-Bueno señores y señoras, ahí lo tienen. No olviden sintonizarnos mañana a esta misma hora para ver las grabaciones de todo esto que el señor Kovacs promete hacernos-

No hay comentarios: