Introducción

Las historias aquí presentes son elementos practicamente inútiles por sí mismos, pero muy valiosos como parte de un todo. Son un universo cerrado amplio como pocos, con sus heroes y sus villanos, con sus dioses y sus mortales. Son historias que no tratan de narrar ni lo mejor ni lo peor ni todo lo contrario, narran cosas, algunas épicas y otras cotidianas. Cosas que, como ya dije, toman su sentido e importancia en un todo.

Estos últimos meses la página ha tenido grandes demoras, y por lo pronto las seguirá teniendo. Aún así pueden considerar esto como una señal de que intentarémos mantener un minimo de decoro con respecto al ritmo.

Actualmente esto puede considerarse más que nada un proyecto personal. Puede culparse a una estructura que no admite colaboración agena, o a problemas de parte de un inexistente departamento encargado de publicitar. No importa. Todávía estámos dispuestos a aceptar las colaboraciones de quien desee darlas, y de seguro nos haría bastante felices recibir alguna.

miércoles, noviembre 21

Todo detective tiene un 90% de casos de esposos/as infieles.

Hace cuatro horas que espero, y ya puedo sentir escarcha en mi nariz.
"Va a ser un trabajo fácil”, seguro, “Esperás un poco, la ves, la seguís y te pagan”. Como me mintió. Bah, no debería estar enojado con Marcos, debería estar enojado con la mina esta.

Ahí está, por fin.
Veamos. Salió con el mismo abrigo con la solapa levantada y mirando asustada. Anoto. Lleva un libro bajo el brazo. Anoto.

La boluda esta empieza a dar vueltas por la ciudad ¿No puede ser un poquito más considerada con el tipo que la está siguiendo? Supongo que sería demasiado pedir que se reuniera con su amante en un café o algún lugar con calefacción. Sí, el hecho que se sienta en un banco de plaza me demuestra que sí era demasiado pedir. Anoto.

Mi reloj me dice que fueron treinta minutos hasta que llegó el otro tipo, pero las manos entumecidas están bastante seguras de que fue más. Anoto.

De nuevo me hace pasear por toda la ciudad la muy turra. Por suerte esta vez se mete en un lugar cerrado. El lugar no es para nada el tipo de lugar que frecuenta gente como esta mina, es más, gente como yo se mantiene alejada de este tipo de lugar. Anoto.

Primer piso. El humo de cigarrillos y cosas raras de la planta baja hace prácticamente una niebla en el primer piso. Se me dificulta ver bien lo que está haciendo. Me acerco.
Tiene el libro sobre la mesa. Parece inquieta, mira para todas partes, espera a alguien que ya conoce.
Personalmente, engañar a un esposo tres veces en un día me parece una exageración.
Llega a quien estaba esperando, una mujer. Esta mujer hace válidas las dudas de los anteriores cuarenta esposos que me contrataron para seguir a sus esposas. Anoto.

La mujer que acaba de llegar parece increíblemente feliz y relajada. No como la esposa fraudulenta, la cual tiene miedo hasta de levantar el libro, cosa que hace la otra. Le dice algo. Anoto.

“Es un libro muy raro, por eso mismo muy pocos tasadores te van a dar un precio correcto. Este ejemplar parece estar en muy buen estado. Se puede leer mayoritariamente.”

Ahora, yo no estaré justo en frente del libro, pero me doy cuenta perfectamente que esos son garabatos sin sentido, menos real que el manuscrito Voynich, si es que eso es posible. Como sea, la esposa fraudulenta le pide que lo lea, parece asustada. La mujer alegre empieza a ojear con un poco más de detenimiento las hojas.

“Son cuentos. Algunas canciones de cuna.”
“Hay leyendas sobre un tiempo anterior al del hombre en la tierra. Un tiempo más antiguo que lo arcaico. Cuenta sobre la noche eterna previa al Sol y cómo se reinaban entre sí dioses de poderes casi ilimitados, habitando en el calor y la confusión.”
“Las canciones de esta primer parte le ruegan a los niños que duerman pronto porque esa es la única forma de no sufrir la muerte que les llegará pronto. Enseñan a adorar correctamente a los dioses, para que los recompensen con una muerte rápida.”
“De ese punto pasa a hablar de un período de prosperidad. Habla sobre la isla más grande y cómo ese era el último gran territorio de los dioses, terrenos prohibido. Amenaza a los niños con el destierro a una isla de arena sin retorno, donde los dioses más débiles eran enviados. Sugiere que bajo la tierra y bajo el agua residían los padres de los dioses de la tierra, esperando su oportunidad.”
“Luego de eso aparece gran cantidad de canciones acerca del fuego, rogándole a los niños que no escapen e inspirando confianza en su grupo o familia; pero las narraciones son escasas. A ver, esta parece ser la historia de unos viajeros, que se alimentaron durante cinco años de la carne de un dios. Sus hijos comenzaron a actuar extraño, pedantes y hostiles con sus familias, cada vez más solitarios y arrogantes. Algunos se convirtieron en gobernantes de cierto territorio. Ordenaban ser adorados por todos.”
“Por algún motivo no se vuelven a mencionar los dioses, aunque se habla mucho de estos hombres que exigían ser adorados. De pronto se empieza a referir a ellos como Venerados.”
“Las siguientes escrituras varían mucho en leguajes y no puedo traducir todas. Mantienen una cierta relación entre si, todas tratan sobre la adoración a diferentes individuos, sus muertes o relevaciones, y vagas menciones a seres que estaban más allá de estos.”
“Las últimas páginas ya están en hebreo, seguro que esto ya te lo tradujo alguien más. No creo que quieras recordar nada de lo que dice. Así que acá tenés el dinero.”

La mujer, que no abandonó su cara relajada en todo el monólogo, sube un maletín a la mesa. La esposa infiel revisa su contenido, el cual no pude ver al estar enfrentado con ella, seguramente dinero, se levantó y se fue sin siquiera despedirse. Anoto.

No estoy muy seguro de cómo reportar todo esto. Claro, al salir y encontrarme en Nueva Guinea cambió un poco mi orden de prioridades con respecto a explicar cosas.

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